El rocanrol es una suerte a mi oído.



20 de mayo de 2012

Tanto tiempo y todo para vos.

Me doy cuenta que vengo acá cuando todo se me junta y no tengo ganas de explotar o mandar a alguien a la mierda, literalmente. Pienso, pienso, pienso; pongo los pies en la tierra y me doy cuenta que la realidad de la acá no es como la del limbo, como mi propia verdad o lo que trato de hacerme creer. De los siete días de la semana como mínimo dos, tengo ganas de frenar todo acá y decir no aguanto más; de gritar 'escuchame', o mirame a los ojos a ver si entendes un poco de lo tanto que siento. Pero no lo haces...y me mata, es lo que peor me hace. El que no te des cuenta que te pido ayuda, que no necesito mas ayuda que la tuya, que no necesito cualquier consejo, necesito de los tuyos.
Necesito sentir que estas conmigo, necesito que me necesites. Necesito las palabras que antes me decías; que me acaricies y que vea que te preocupas por lo que me pasa, porque no lo haces. Porque siento que yo te chupo un huevo. Capas que estoy siendo dura con la crítica y lo mas probable que me arrepienta de escribir esto, como muchas veces lo hago. Pero si de otra forma, no puedo expresarme, una vez buscar mi beneficio no viene mal. Como quisieras que veas como me desvivo para que estés bien, para que en todo te sientas cómodo y también puedas fijarte como cada vez me alejo mas, sola, porque no me ayudas.
Estas en tu mundo, y de verdad creo que no te hago tanta falta, como la que a veces decís, y crees. Vuelvo al principio, a sentir lo que sentía hará unas doscientas notas, atrás. La copiaría y pegaría para comparar que es todo de lo mismo. Es todo más de lo mismo. Me tendría que dejar de preocupar tanto en esto, y empezar a seguir con mis cosas, a fijarme en mi, porque ya no tiene salida, ni retorno.

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