1 de febrero de 2012
Regresos y reencuentros.
Después de quince días de estar sola, hasta sin mis viejos, sobrellevando mi vida lo mejor que pude y predispuesta a todas las oportunidades que se me cruzaron, teniendo otro tipo de rutina sin reglas, vuelvo a mi clásica vida; linda, simple y fundamentalmente con las personas que necesito para mi día a día.
Supongo y quiero creer que estas vacaciones en la costa me hicieron bajar cinco cambios y centrarme en lo que mas me interesa. Por mi parte me siento mucho mas relajada y despreocupada de asuntos que ahora que los veo no tienen importancia (no como los veía antes). Pasaron miles de cosas que me hicieron dar cuenta de miles de cosas más en las cuales no enfoca mi cabeza; traté de no estar pendiente de todos, todo el tiempo y me ocupé de mi misma.
Y . . . siendo sincera conmigo misma, todo esto lo hice por vos, como cada cosa que hago conmigo y con mi vida; porque no hago otra cosa que pensar en vos, en cuanto te llegué a amar y todo lo que puedo confiar, porque desconfío de mi misma, para confiar y creer mucho mas en vos. Te entregué y te sigo entregando todo lo mio porque sé positivamente que vos lo vas a cuidar y guardar; porque reconozco que no puedo hacer todo sola y me dejo ayudar por vos.
No puedo creer que, existe una persona tan fundamental, por al cual me desvivo por verla sonreír.
Estoy feliz por sentirme así, y no cambio nada de lo que hice, porque estoy conforme de llegar hasta donde llegué y lo que más me da felicidad es estar acompañada de la mejor persona, cambié mis días de libertad por estar con vos y, así y todo, sigo siendo libre, porque yo lo decidí.
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