El rocanrol es una suerte a mi oído.



16 de noviembre de 2011

Casa nueva, vida nueva.

Quiero verano, quiero poder renovarme, quiero poder empezar de nuevo, quiero que haya nuevos aires, quiero conocer gente nueva. Cada vez falta menos para irme del barrio donde viví toda mi vida, donde tengo millones de recuerdos de diferentes personas tanto buenos como malos. Dicen que: "casa nueva vida nueva", no sé como se sentirá y tampoco sé si es tan cierta esa frase.
El paso que vamos a dar(con la familia) creo yo que va a ser enorme, y hay que estar preparados para adaptarse a nuevos y grandes cambios; de a poco tengo que acostumbrarme a pensar que cosas de mi rutina van a cambiar. Es todo raro y a la vez esto feliz porque todo sea así,.

Dejando a un lado el tema de la casa, ya quiero que se terminen las clases, de poder dejar de tener una rutina  que me aburre tanto, de hacer las cosas con toda la libertad sin tener a ninguna persona atrás corrigiéndome. Éstos últimos siete días de clases me resultan interminables, y cada vez tengo menos ganas de levantarme todos los días a las seis de la mañana. Pero bueno, ya falta cada vez menos...
Y por último, como siempre estoy tratando de saber que me pasa, algunas veces creo que soy bastante complicada y que hasta ni yo me puedo entender. Soy re contra feliz, pero hay algo que me falta para serlo completamente, y todavía no encuentro esa vuelta de tuerca, para ajustar mis tornillos. Escribo ésto y me río pensando que de verdad me estoy volviendo loca, lo único que hago es reírme todo el tiempo, algunas veces pienso de donde saco tanto optimismo; Que copado, estoy orgullosa de ser una persona positiva. 

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