Creo que en el mundo nunca voy a encontrar a una persona como vos, que entienda cada uno de mis gestos, miradas; que nos deduzcamos ambas los pensamientos al instante. Te necesito todo el tiempo, sos mi mano derecha. Amo nuestra tan segura amistad, de confiar plenamente en vos sabiendo que no me fallarías. Lograste lo que nunca logró una persona en mí, te ganaste cien por ciento mi confianza. Conoces cada una de mis cosas, sabes todo lo que me agrada y lo que no, deducís mediante mi cara, si estoy bien, si algo me callo para el orto o si estoy triste. Aseguro que yo también te conozco en tu totalidad. Es lindo pensar que siempre estas ahí cuando te necesito con consejos que muchas veces son de gran ayuda. Aunque reconozco que somos bastante diferentes, muchas veces tenemos millones de coincidencias. Sos con la única persona que me puedo expresar tal cual soy, sin que me critiques y es lo que mas valoro por sobre todas las cosas, que siempre tratas de entenderme en todas mis situaciones, te pones en tu lugar y muchas veces me defendés. No hay y nunca va hacer una persona que pueda llegar a ocupar tu lugar.
No me queda más que agradecer cada una de las cosas que hiciste y haces por mi día a día, por acompañarme en todas mis decisiones y por estar siempre juntas por sobre todos. El cariño, aprecio que te tengo a vos es incomparable, y te admiro muchas veces. Lo único que pido es que permanezcamos juntas mucho tiempo más, y poder estar en un futuro juntas. Y como dicen muchas veces un amigo, más que amigo es un hermano! Nunca me falles, teamo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario